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Informe N°6 | Análisis de Septiembre de 2026

Valentina Martínez Alaníz – Coordinadora del Proyecto de Desarme y Proliferación Nuclear. Redactora

Álvaro Grey – Redactor.

Hillary Samanta Villegas Gómez – Redactora. Editora

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Introducción

El Informe Global de Riesgo Nuclear (IGRN) establece una escala de alerta destinada a evaluar el grado de estabilidad estratégica internacional y la probabilidad de escalada hacia un conflicto nuclear. Cada nivel determina la frecuencia de monitoreo y la emisión de actualizaciones extraordinarias cuando la evolución del entorno lo requiera: DEFCON 5 (Estabilidad Alta), DEFCON 4 (Vigilancia Preventiva), DEFCON 3 (Inestabilidad Creciente), DEFCON 2 (Riesgo Elevado de Escalada) y DEFCON 1 (Crisis Nuclear).

El sistema de alerta se basa en una metodología estructurada de análisis estratégico que integra variables cuantitativas y cualitativas para estimar la probabilidad de escalada nuclear y el grado de estabilidad internacional. El modelo combina monitoreo permanente, evaluación comparativa y revisión analítica. A continuación, se detallan los aspectos comprendidos en cada nivel del Termómetro Global de Riesgo Nuclear:

  • 🟢 Verde – DEFCON 5

IGRN: 0-20 | Estabilidad Alta

El orden estratégico internacional se mantiene sólido, con un sistema de disuasión que continúa siendo eficaz y sin señales relevantes de escalada. Las relaciones entre las principales potencias se caracterizan por una relativa previsibilidad, no se registran crisis militares de gran magnitud y los tratados de control de armas permanecen vigentes o funcionales. En este contexto, la retórica nuclear es mínima, lo que refuerza un entorno global de estabilidad.

  • 🔵 Azul – DEFCON 4

IGRN: 21-40 | Vigilancia Preventiva

Comienzan a surgir tensiones y eventos que requieren un seguimiento más atento, aunque el sistema internacional todavía se inclina hacia la estabilidad. Se observa un incremento de las fricciones geopolíticas, la realización de ejercicios militares sensibles y un progresivo endurecimiento del discurso entre actores relevantes. Estas dinámicas configuran señales tempranas de una competencia estratégica en expansión, sin que ello implique aún una ruptura del equilibrio general.

  • 🟡 Amarillo – DEFCON 3

IGRN: 41-60 | Inestabilidad Creciente

El entorno internacional se torna más volátil, elevando el riesgo de errores de cálculo entre los principales actores. Se registran crisis regionales en las que participan potencias nucleares, junto con movilizaciones militares de relevancia que incrementan la tensión. Paralelamente, emergen amenazas explícitas o formas de coerción nuclear, mientras los mecanismos de confianza comienzan a debilitarse, erosionando la previsibilidad del sistema estratégico.

  • 🟠 Naranja – DEFCON 2

IGRN: 61-80 | Riesgo Elevado de Escalada

El sistema internacional ingresa en una fase de alta peligrosidad, donde la disuasión comienza a mostrar signos de tensión. Se observan hostilidades abiertas o inminentes, acompañadas por una preparación visible de fuerzas estratégicas que eleva la percepción de amenaza. Al mismo tiempo, se reduce el umbral de empleo nuclear y los canales diplomáticos se deterioran, limitando la capacidad de contención y aumentando la probabilidad de una escalada rápida.

  • 🔴 Rojo – DEFCON 1

IGRN: 81-100 | Crisis Nuclear

El sistema internacional alcanza un punto crítico, con una probabilidad extremadamente alta de empleo nuclear o con un evento de esta naturaleza ya en desarrollo. Se registra la elevación formal de las alertas nucleares, junto con señales claras de inminencia operativa que reflejan la preparación para un posible uso de estas capacidades. En paralelo, se producen ataques contra infraestructuras críticas y se intensifica el riesgo de errores de cálculo o decisiones precipitadas, configurando el escenario de mayor peligro para la seguridad global.

El riesgo nuclear global en septiembre de 2026 alcanzó los 70 puntos (DEFCON 2) por la convergencia de hostilidades abiertas en Europa, expansión acelerada de programas nucleares y erosión de la disuasión. Rusia intensifica ataques a Ucrania, coopera con Irán en misiles avanzados y amenaza con incluir a Lituania entre objetivos nucleares, mientras Francia amplía su esquema de disuasión en el flanco oriental. Corea del Norte expande enriquecimiento y prueba misiles tras ejercicios trilaterales; Irán fortifica instalaciones nucleares y muestra ambigüedad negociadora. Incidentes con drones en la OTAN y la modernización de ojivas estadounidenses reducen márgenes de error y aumentan la probabilidad de escalada.

Francia negocia la incorporación de Letonia a su esquema de disuasión nuclear frente a Rusia

La intensificación de las actividades híbridas atribuidas a Rusia y las preocupaciones de los Estados del flanco oriental de la OTAN han impulsado la búsqueda de mecanismos adicionales de seguridad frente a una eventual escalada convencional. En este contexto, el debate europeo sobre una mayor autonomía en materia de disuasión ha adquirido relevancia ante las dudas sobre el compromiso futuro de Estados Unidos con la seguridad del continente. En marzo, el presidente francés Emmanuel Macron presentó la Iniciativa de Disuasión Avanzada (Forward Deterrence), orientada a ampliar la cooperación europea en torno a la disuasión francesa, manteniendo París el control sobre su arsenal nuclear. Con la incorporación de Finlandia en septiembre, el esquema pasó a contar con diez miembros.

Letonia manifestó su disposición a iniciar negociaciones para incorporarse al programa en un contexto de creciente preocupación por las actividades rusas. Las autoridades letonas han advertido sobre posibles operaciones de sabotaje y provocación y han reportado incidentes relacionados con drones rusos y actividades de la denominada “flota fantasma”. El primer ministro letón Andris Kulbergs anunció el inicio de las conversaciones con Francia, mientras que Macron manifestó su disposición a reforzar las capacidades de defensa aérea de Letonia mediante el suministro de equipamiento militar. El acercamiento amplía así la cooperación bilateral en materia de seguridad y vincula la iniciativa francesa con las necesidades defensivas de uno de los Estados más expuestos a las tensiones con Rusia.

La posible participación de Letonia ampliaría el alcance político de la iniciativa francesa y reforzaría su dimensión europea. Aunque el mecanismo no implica transferir el control sobre las armas nucleares francesas ni crear una fuerza nuclear europea independiente, su expansión podría favorecer una mayor articulación entre las capacidades nacionales de disuasión y las necesidades de seguridad de otros Estados europeos. Al mismo tiempo, plantea el desafío de determinar hasta qué punto una iniciativa francesa puede complementar las garantías de seguridad de la OTAN sin generar estructuras paralelas o expectativas que excedan el alcance actual del mecanismo.

El parlamento lituano presenta propuesta para eliminar la prohibición de las armas nucleares

Las crecientes preocupaciones de seguridad en el flanco oriental de la OTAN llevaron a Lituania a considerar cambios en su marco constitucional sobre armamento nuclear. El 22 de septiembre, el Parlamento lituano, Seimas, aprobó una enmienda constitucional para iniciar el proceso de derogación del artículo 137, que prohíbe la presencia de armas nucleares y bases militares extranjeras en el territorio nacional. La reforma abriría la posibilidad de que Lituania participe en la Iniciativa de Disuasión Avanzada promovida por Francia, aunque su incorporación requeriría completar el proceso constitucional y las negociaciones correspondientes. La decisión se produjo pocos días después de que cazas italianos de la OTAN derribaran un dron cargado con explosivos que había ingresado al espacio aéreo lituano desde Bielorrusia, reforzando las preocupaciones de Vilna sobre la seguridad de su territorio.

La medida coincidió con el ejercicio cívico-militar nacional “Vyčio Skliautas 2026”, desarrollado entre el 25 de septiembre y el 3 de octubre, que contempla escenarios de ciberataques, sabotaje, desinformación e incursiones de drones, además de procedimientos para la evacuación de civiles hacia Polonia. El ejercicio se desarrolla en un contexto de intensificación de las hostilidades entre Rusia y Ucrania y de preocupación por las actividades híbridas atribuidas a Moscú en el flanco oriental de la Alianza. El Kremlin cuestionó las maniobras y advirtió que Rusia estaba dispuesta a emplear “todo su arsenal” para defender Kaliningrado, mientras Lituania y la OTAN señalaron que el ejercicio tenía carácter defensivo.

La ubicación geográfica de Lituania incrementa la sensibilidad de cualquier decisión relacionada con el despliegue nuclear. El país se encuentra entre Kaliningrado y Bielorrusia y controla, junto con Polonia, el corredor de Suwałki, considerado estratégico para la conexión terrestre entre los Estados bálticos y el resto de la OTAN. Una eventual incorporación de Lituania a la iniciativa francesa representaría una ampliación de la dimensión nuclear de la disuasión europea. Ante ello, Moscú ha advertido que podría incluir a Lituania entre sus objetivos nucleares si permite el despliegue de armas nucleares en su territorio, introduciendo una dimensión adicional de riesgo y escalada en torno a la iniciativa.

Hemiciclo del Seimas, Palacio del Seimas, Vilna, Lituania.

Rusia colabora activamente con Irán para el desarrollo de misiles supersónicos antibuque

A inicios de septiembre, el Financial Times reveló la existencia de un programa de cooperación militar y transferencia tecnológica entre Rusia e Irán, denominado “C430L”, orientado al desarrollo de misiles supersónicos antibuque. El programa estaría articulado mediante la exportadora estatal rusa Rosoboronexport y la corporación aeroespacial NPO Mashinostroyenia, ambas sancionadas por Estados Unidos y la Unión Europea, e incluiría el envío de ingenieros militares rusos de alto nivel a Teherán para transferir conocimientos especializados. El componente central de la cooperación no sería únicamente la transferencia de planos o componentes, sino de conocimientos prácticos (know-how) para el desarrollo y producción de estos sistemas. Según la información disponible, el acuerdo constituiría una contraprestación rusa por las municiones merodeadoras Shahed suministradas por Irán desde 2023 para las operaciones rusas en Ucrania.

El programa busca contribuir a superar una de las principales limitaciones del desarrollo misilístico iraní mediante el perfeccionamiento de sistemas de propulsión por estatorreactor (ramjet). Esta tecnología permite a determinados misiles de crucero mantener velocidades elevadas a baja altitud, reduciendo el tiempo disponible para que los buques detecten y respondan a la amenaza. Para Irán, el acceso a conocimientos especializados en este ámbito podría acelerar el desarrollo de capacidades antibuque y ampliar las opciones disponibles para operar contra objetivos navales a distancia.

La continuidad de las negociaciones sobre C430L hasta mediados de 2026 evidencia una profundización de la cooperación tecnológica y militar entre Moscú y Teherán. Este vínculo adquiere mayor relevancia en un contexto en el que ambos países han ampliado su cooperación en distintos ámbitos de defensa, mientras sus respectivos conflictos mantienen puntos de contacto cada vez más visibles. El ataque ucraniano con drones contra un buque de carga iraní en el mar Caspio a finales de julio constituye un ejemplo de esta interconexión. En este sentido, la cooperación ruso-iraní no solo vincula los intereses de ambos países en materia de defensa, sino que puede contribuir a una convergencia progresiva entre los escenarios de seguridad europeo y de Medio Oriente.

Rusia lanza una extensa oleada de ataques aéreos contra Ucrania – Álvaro

Rusia intensificó significativamente sus ataques aéreos contra Ucrania durante septiembre, al lanzar 3.177 vehículos aéreos no tripulados propulsados por reactores, frente a los 2.850 registrados en agosto. La estrategia de Moscú combina el empleo de drones de fabricación masiva y bajo costo con misiles balísticos de largo alcance, en un contexto de reducción de las reservas ucranianas de interceptores Patriot, necesarios para hacer frente a este tipo de amenazas. Ante esta situación, a principios de septiembre el Reino Unido anunció un nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania que incluye misiles Patriot, otros interceptores de defensa aérea, munición de artillería y drones.

Las principales ofensivas rusas se concentraron durante los primeros días del mes, con una primera oleada registrada entre la madrugada del 1 y el 2 de septiembre y una segunda el 8, tras la salida de representantes estadounidenses del país. En contraste, los ataques ucranianos de mayor relevancia se produjeron hacia finales de septiembre. Entre ellos destacó el realizado el 20 de septiembre, durante la última jornada de las elecciones legislativas para la Duma Estatal rusa, y el efectuado el 25 contra dos importantes instalaciones petroleras en Perm y Novoshakhtinsk, que provocó la interrupción temporal de las operaciones de producción en esta última. Esta dinámica evidencia la creciente importancia de las infraestructuras energéticas como objetivos de las operaciones de ambos bandos.

Los ataques contra estas instalaciones responden a objetivos distintos. Por un lado, Rusia busca afectar la infraestructura energética ucraniana con el propósito de debilitar sus capacidades y aumentar la presión sobre la población ante la proximidad del invierno. Por otro, Ucrania procura reducir la capacidad rusa de producción y exportación de hidrocarburos, una fuente fundamental de ingresos para Moscú. Esta presión adquiere relevancia en un contexto marcado por las sanciones comerciales impuestas por países europeos, que han llevado a Rusia a redirigir parte de sus actividades comerciales hacia socios asiáticos. Paralelamente, la situación en Irán ha generado condiciones que pueden favorecer la posición rusa dentro del mercado internacional del crudo.

La IAEA expresó “seria preocupación” por la expansión de las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Corea del Norte

En un informe publicado el 28 de agosto, la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés) identificó una nueva instalación de dos plantas en el complejo nuclear de Yongbyon, que podría albergar hasta 28 cascadas de centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio. El análisis se realizó mediante imágenes satelitales y material de fuente abierta, incluidas fotografías difundidas por los medios estatales norcoreanos durante una visita de Kim Jong Un al complejo en junio. La agencia también señaló indicios de que una ampliación construida en 2024 en las instalaciones de enriquecimiento de Kangson, cerca de Pyongyang, habría comenzado a operar en enero. 

Estos hallazgos apuntan a una expansión de la infraestructura de enriquecimiento en más de una instalación. Ante ello, el director general de la IAEA, Rafael Grossi, calificó como causa de “seria preocupación” la operación de dichas instalaciones, puesto que la continuidad y el desarrollo del programa nuclear norcoreano contravienen las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En este sentido, la expansión observada no constituye únicamente un incremento de infraestructura, sino que amplía la capacidad de Pyongyang para sostener su programa nuclear en un contexto en el que la IAEA no cuenta con inspectores en Corea del Norte desde 2009 y depende de medios de verificación remota.

En respuesta, Corea del Norte rechazó la resolución adoptada durante la Conferencia General de la IAEA y cuestionó la autoridad de la agencia para intervenir sobre su programa nuclear. Kim Yo Jong acusó a la IAEA de aplicar un doble estándar frente a las actividades nucleares de Estados Unidos y Corea del Sur, mientras que la ministra de Relaciones Exteriores, Choe Son-hui, reafirmó que la voluntad de Pyongyang de conservar sus armas nucleares es “irreversible”. Esta situación confirma que el Gobierno no considera las actividades de enriquecimiento como una capacidad negociable, sino como parte permanente de su estrategia de seguridad nacional, lo que reduce el margen para que los mecanismos internacionales de no proliferación modifiquen su trayectoria nuclear.

Imagen general que muestra el Laboratorio de Radioquímica y el nuevo edificio de Yongbyon, recopilada de informes de la IAEA.

Corea del Norte lanzó misiles balísticos de corto alcance después del ejercicio trilateral “Freedom Edge”

Corea del Norte lanzó varios misiles balísticos de corto alcance desde la zona costera de Wonsan hacia aguas de su costa oriental, un día después de que Corea del Sur, Estados Unidos y Japón concluyeran el ejercicio naval trilateral “Freedom Edge”. Según el Estado Mayor Conjunto surcoreano, los proyectiles recorrieron aproximadamente 250 kilómetros. Asimismo, la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés) informó que los lanzamientos formaron parte de un ejercicio conjunto de fuego que involucró cinco unidades del Ejército y combinó drones de ataque, misiles de crucero tácticos, misiles balísticos tácticos y lanzacohetes múltiples de gran calibre.

La actividad resulta relevante porque mostró la capacidad de Pyongyang para coordinar distintos sistemas de armas bajo un mismo esquema de control y mando. Analistas señalaron que el ejercicio pudo estar orientado a practicar ataques simultáneos destinados a sobrecargar las defensas surcoreanas y estadounidenses, además de recopilar datos operacionales para el empleo futuro de estos sistemas. El lanzamiento constituyó el primer evento conocido de pruebas de misiles balísticos norcoreanos en aproximadamente tres semanas y se produjo en un contexto de continuidad de las actividades de desarrollo militar de Pyongyang. Aunque el Comando del Pacífico de EE. UU. indicó que los lanzamientos no representaban una amenaza inmediata para su territorio o el de sus aliados, su proximidad temporal con “Freedom Edge” reforzó su dimensión de señalización militar.

Pyongyang había calificado previamente el ejercicio trilateral como una amenaza y advirtió que adoptaría medidas de respuesta frente a lo que considera provocaciones militares de Estados Unidos y sus aliados. La secuencia entre el ejercicio y el lanzamiento evidencia la continuidad de una dinámica de acción y reacción en la península coreana, en la que los ejercicios militares aliados son seguidos por demostraciones de capacidades norcoreanas. Esta dinámica persiste mientras Washington busca preservar la posibilidad de un diálogo con Kim Jong Un, lo que mantiene estrechamente vinculados los esfuerzos diplomáticos con las medidas de disuasión y preparación militar.

Japón evalúa reforzar su disuasión mientras Corea del Sur descarta armas nucleares propias

Japón evalúa incorporar submarinos de propulsión nuclear como parte de la revisión de sus principales documentos de seguridad, en un contexto marcado por el avance de las capacidades nucleares y misilísticas de Corea del Norte. El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, señaló que el Gobierno no descartaría ninguna opción en los estudios sobre los futuros sistemas de propulsión submarina. La posibilidad también recibió una valoración positiva de un funcionario de la Armada estadounidense, quien destacó las capacidades tecnológicas japonesas vinculadas con el uso de energía nuclear. En junio, el Japan Innovation Party había propuesto incorporar submarinos de propulsión nuclear a la política de defensa del país. Sin embargo, la iniciativa enfrenta oposición interna debido a las restricciones establecidas por la legislación japonesa sobre el uso pacífico de la energía nuclear y a la tradicional política de desarme y no proliferación del país.

La propuesta apunta a reforzar la capacidad de disuasión japonesa mediante una plataforma con mayor autonomía y capacidad de permanencia que los submarinos convencionales, aunque no implica la adquisición de armas nucleares. Esta discusión adquiere relevancia en el contexto de la expansión del programa nuclear norcoreano y del fortalecimiento de su cooperación militar con Rusia. En su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la primera ministra Sanae Takaichi reafirmó el compromiso japonés con el desarme y la no proliferación, pero señaló que los avances nucleares y misilísticos de Corea del Norte constituyen una amenaza para la seguridad internacional.

En contraste, Corea del Sur indicó avanzar hacia una capacidad nuclear propia o hacia mecanismos de nuclear sharing con Estados Unidos. El viceministro de Defensa, Lee Doo-hee, afirmó que Seúl no contempla el despliegue de armas nucleares tácticas estadounidenses en su territorio. Estas declaraciones se produjeron mientras sectores del oficialismo planteaban fortalecer las capacidades de defensa independientes ante la posibilidad de que Washington adopte una estrategia de “congelamiento primero” del programa nuclear norcoreano. Así, mientras Japón estudia ampliar sus opciones de disuasión convencional, Corea del Sur mantiene su rechazo a una respuesta nuclear propia y busca fortalecer su seguridad dentro de la alianza con Estados Unidos.

EE.UU. avanza en el desarrollo de la nueva ojiva nuclear W93 para sus misiles balísticos lanzados desde submarinos

El 24 de septiembre de 2026, la Armada de Estados Unidos anunció oficialmente que el programa W93/Mk7 superó el “Milestone B” y avanzó hacia la fase EMD (Engineering and Manufacturing Development). Esta etapa se centra en completar el diseño de producción y demostrar que el sistema puede fabricarse en las cantidades requeridas para equipar la flota de misiles balísticos lanzados desde submarinos (SLBM).

La W93, desarrollada conjuntamente con el vehículo de reentrada Mk7, está destinada a equipar los misiles Trident II D5, que constituyen el principal componente de la disuasión nuclear naval estadounidense. Según el Laboratorio Nacional Los Alamos, se espera que la ojiva comience a operar en los submarinos de clase Ohio hacia mediados de la década de 2030, antes de incorporarse progresivamente a los nuevos submarinos de clase Columbia. El programa se desarrolla con la participación de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) y los laboratorios nacionales, en el marco del ciclo de vida interagencial de las armas nucleares estadounidenses.

El avance representa un hito en la modernización del arsenal nuclear estadounidense, al tratarse del primer desarrollo simultáneo de una nueva ojiva nuclear y su sistema de reentrada en más de tres décadas. Aunque las autoridades no revelaron el calendario de producción, la estimación de costos ni la fecha exacta de entrada en servicio, la superación del “Milestone B” permite avanzar hacia las etapas de desarrollo y producción del sistema. En este sentido, el programa W93/Mk7 evidencia la continuidad de la modernización de la capacidad nuclear submarina estadounidense, particularmente relevante en un contexto de creciente competencia estratégica entre las principales potencias nucleares.

Ojiva nuclear W93 de próxima generación para el misil Trident II D5.

Irán y EE.UU. indicaron que están dispuesto a ser flexibles en cuestiones nucleares en la ONU

El 28 de septiembre, fuentes estadounidenses informaron que Irán “ha indicado que muestra flexibilidad respecto a las cuestiones nucleares”, en el marco de negociaciones indirectas mediadas por Qatar al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Según estos funcionarios, el presidente Donald Trump estaría dispuesto a aliviar las sanciones y liberar fondos iraníes congelados a cambio de “avances concretos” en el programa nuclear, aunque persistían desacuerdos sobre los cronogramas y sobre cuál de las partes debería dar el primer paso.

Estas señales de apertura coincidieron con declaraciones previas del presidente iraní Masoud Pezeshkian, quien había señalado que Teherán estaba preparado para negociar límites a su programa nuclear dentro del marco del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). Entre las medidas planteadas se encontraban la reducción del nivel de enriquecimiento de uranio, la dilución de su stock de uranio enriquecido al 60 % y la autorización para el ingreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Estas propuestas sugerían un posible margen para retomar las negociaciones sobre las restricciones y mecanismos de verificación del programa nuclear iraní.

Sin embargo, el 29 de septiembre, el canciller Seyed Abbas Araqchi desmintió categóricamente los informes sobre una supuesta flexibilidad nuclear y los calificó como “falsos” y parte de “operaciones psicológicas”. Araqchi reafirmó que “la posición de Irán no ha cambiado” y que no existe ningún debate sobre la cuestión nuclear, al tiempo que insistió en que el enriquecimiento de uranio constituye un “derecho inalienable” bajo el TNP. La divergencia entre las declaraciones de Pezeshkian y la posición expresada posteriormente por la Cancillería introduce incertidumbre sobre el alcance real de la apertura negociadora iraní. Asimismo, las críticas de sectores conservadores hacia las señales de negociación del presidente evidencian la existencia de posiciones divergentes dentro del debate político iraní.

Irán reconstruye rápidamente sitio nuclear Taleghan 2 y endurece defensas

El Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional (ISIS, por sus siglas en inglés) informó el 17 de septiembre que Irán está reconstruyendo rápidamente el complejo Taleghan 2, vinculado a investigaciones sobre armas nucleares desarrolladas en el marco del programa AMAD y ubicado en la base militar de Parchin, a 30 kilómetros al sureste de Teherán. Imágenes satelitales de Vantor Technologies obtenidas el 13 de septiembre muestran una gran carpa instalada sobre la estructura destruida, lo que dificulta la observación de las actividades de reconstrucción mediante satélites y sistemas de reconocimiento aéreo.

Debajo de la carpa se observan camiones volquete, topadoras, bombas de hormigón, mezcladoras y grúas trabajando en el lugar. Los trabajos de reparación comenzaron en junio de 2026 con el sellado de los puntos de penetración provocados por municiones perforantes mediante tapones de concreto. Posteriormente, Irán construyó nuevos refuerzos de hormigón a ambos lados de la instalación, destinados a proporcionar una mayor protección frente a eventuales ataques aéreos. La utilización de una estructura de cobertura y la incorporación de estas medidas de protección dificultan, además, la evaluación externa del avance de las obras.

Taleghan 2 ha sido atacado en dos ocasiones: primero en octubre de 2024 y nuevamente en marzo de 2026. Tras el primer ataque, Irán reconstruyó la instalación como una estructura enterrada y reforzada entre mayo de 2025 y principios de 2026. Para entonces, el complejo había sido transformado en una instalación fortificada, con barreras de concreto y medidas adicionales de protección frente a drones. En paralelo, imágenes del 11 de septiembre muestran que Irán añadió nueva cobertura de suelo sobre las entradas de túneles en la montaña Pickaxe, cerca del complejo nuclear de Natanz, otro emplazamiento que ha sido objeto de reiteradas amenazas de ataque por parte del presidente Donald Trump. En conjunto, estas medidas evidencian los esfuerzos iraníes por reconstruir y reforzar instalaciones vinculadas con su programa nuclear, mientras la cobertura de las obras limita la capacidad de monitorear externamente su evolución y características.

Drones cruzan Polonia y Lituania; CIA alerta ataque al sur de la OTAN 

El 15 de septiembre de 2026, un dron lanzado desde Bielorrusia ingresó al espacio aéreo lituano y fue derribado por un caza italiano de la misión de Defensa Aérea del Báltico de la OTAN sobre la localidad de Pratkunai, en el centro-sur del país. Horas antes, Polonia había activado sus fuerzas aéreas tras recuperar un dron ruso en su costa del mar Báltico, en un contexto de crecientes incursiones atribuidas a Moscú. Los incidentes se produjeron mientras los Estados del flanco oriental de la OTAN reforzaban la vigilancia de su espacio aéreo ante la posibilidad de nuevas incursiones vinculadas con la guerra en Ucrania.

Paralelamente, medios estadounidenses y españoles informaron que la CIA habría alertado a gobiernos europeos sobre una posible operación rusa para lanzar drones kamikaze Gerbera desde embarcaciones comerciales en aguas internacionales del Mediterráneo. Según las evaluaciones de inteligencia citadas por estos medios, los posibles objetivos incluirían infraestructuras críticas situadas en puertos, aeropuertos o instalaciones militares de España, Francia e Italia. Las autoridades lituanas también señalaron que Moscú podría emplear drones Gerbera cargados con explosivos para atacar este tipo de instalaciones, buscando incrementar la presión sobre miembros de la OTAN sin recurrir a un ataque directo. Hasta el momento, ni la CIA ni los gobiernos de España y Francia habían confirmado públicamente la alerta específica, mientras Italia aseguró no haber recibido una comunicación operativa formal.

La advertencia adquirió mayor relevancia después de que el primer ministro polaco, Donald Tusk, declarara ante el Parlamento el 17 de septiembre que la información recibida por Varsovia indicaba que Rusia estaría planificando ataques híbridos con drones y misiles contra países que apoyan a Ucrania, incluida Polonia. Tusk advirtió que existía un “riesgo real” de que drones u otros proyectiles ingresaran en uno o varios países de la OTAN en el flanco oriental y provocaran daños. En conjunto, los incidentes registrados en Polonia y Lituania, junto con las alertas sobre posibles operaciones en el Mediterráneo, han incrementado la atención sobre la exposición del espacio aéreo y de las infraestructuras críticas de los miembros de la Alianza a acciones atribuidas a Rusia.

Este es un artículo de opinión. Las opiniones y contenido no reflejan o representan necesariamente la postura del CEERI como institución.

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