El presente informe tiene por objeto analizar el proceso y las implicaciones de las elecciones presidenciales y parlamentarias en Zambia, celebradas el 13 de agosto de 2026. Tras la conclusión de la jornada de votación, el escenario postelectoral se caracterizó por crecientes tensiones políticas y fuertes cuestionamientos a la transparencia y neutralidad del proceso.
La integridad del escrutinio se vio seriamente comprometida en diversas circunscripciones debido a la suspensión temporal del recuento, motivada por episodios de violencia e intimidación contra el personal electoral y por la sustracción irregular de boletas marcadas. Estos hechos estuvieron acompañados de denuncias formales por parte de las principales agrupaciones de oposición, así como de observaciones de misiones nacionales e internacionales de monitoreo electoral, que señalaron posibles asimetrías e inequidades en la contienda.
Finalmente, en la madrugada del martes 18 de agosto de 2026, tras más de cuatro días de espera, la presidenta de la Comisión Electoral de Zambia, Mwangala Zaloumis, anunció los resultados oficiales consolidados. El presidente en funciones, Hakainde Hichilema, obtuvo la reelección con alrededor del 61,4 % de los sufragios emitidos, en unos comicios en los que participaron 14 candidaturas presidenciales. Diversos sectores críticos cuestionaron las condiciones en las que se desarrolló la contienda y señalaron un presunto control del proceso por parte del aparato gubernamental. Por su parte, Brian Mundubile, quien se incorporó formalmente a la contienda presidencial en mayo como representante de la coalición opositora, obtuvo cerca del 38 % de los votos y se posicionó como una de las principales figuras de oposición en el nuevo escenario político zambiano.
Contexto Histórico y Político
Zambia es un país del África austral que obtuvo su independencia del Reino Unido en 1964, bajo el liderazgo de Kenneth Kaunda y su Partido Unido de la Independencia Nacional (UNIP). Durante más de dos décadas se constituyó como un Estado de partido único, hasta que en 1991 adoptó nuevamente un sistema multipartidista y celebró elecciones competitivas. Este proceso marcó el inicio de una nueva etapa política caracterizada por la alternancia electoral y, pese a las tensiones institucionales, por transiciones pacíficas de poder.
En lo que respecta al sistema político, es presidencialista. El presidente ejerce como jefe de Estado y de gobierno y es elegido por voto popular con la regla del 50% más uno. El Parlamento es unicameral y su composición se actualizó tras la reforma constitucional de 2025: la Asamblea Nacional pasó a contemplar 226 escaños elegidos en circunscripciones y 40 escaños mediante representación proporcional, además de miembros designados y ex officio. Asimismo, dicha reforma fortaleció a la Comisión Electoral y modificó el mapa político.
En el escenario partidario actual, el United Party for National Development (UPND) se encuentra en el gobierno desde 2021, bajo la presidencia de Hakainde Hichilema. Por su parte, el principal espacio opositor se ha caracterizado por una marcada fragmentación y por la conformación de diversas alianzas de cara a las elecciones de 2026. Brian Mundubile se presentó como candidato presidencial del National Reconciliation Party for Unity and Prosperity (NRPUP), con el respaldo de estructuras vinculadas a la alianza Tonse y al PF Pamodzi. A este bloque se sumaron otras candidaturas opositoras, entre ellas la de Harry Kalaba, respaldado por la CF Orange Alliance, y la de Fred M’membe, candidato del People’s Pact. En conjunto, estas configuraciones reflejaron la reestructuración del campo opositor previo a los comicios.
Entre los principales temas que atraviesan el proceso electoral se encuentran la crisis de deuda que se manifestó en 2020 y cuya reestructuración ha ocupado un lugar central en la agenda económica; la inflación y el desempleo juvenil, vinculados a las preocupaciones sobre el costo de vida y las oportunidades laborales; y la gestión de los recursos naturales, especialmente del cobre, sector estratégico para las exportaciones y la economía nacional. A estos factores se suman la fragmentación de la oposición y las recientes reformas del sistema electoral, elementos que pueden incidir en la dinámica de la competencia y en la configuración del escenario político posterior a los comicios.
A pesar de estas tensiones, Zambia mantiene un historial de alternancia política y transiciones pacíficas de poder que la distingue dentro de la región. Desde el retorno al multipartidismo en 1991, el país ha experimentado alternancias partidarias en 1991, 2011 y 2021. En este contexto, la competencia electoral de 2026 se desarrolló bajo un escenario opositor fragmentado y con múltiples candidaturas presidenciales, circunstancia que dificultó la concentración del voto opositor frente al UPND. Asimismo, como miembro de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), Zambia recibió misiones regionales de observación electoral, lo que permitió incorporar mecanismos de evaluación externa sobre el desarrollo de los comicios. En este contexto, uno de los principales desafíos institucionales para Zambia consistió en preservar los avances asociados con la alternancia política y la estabilidad electoral frente a un escenario caracterizado por una mayor polarización y cuestionamientos sobre las condiciones de competencia.
Proceso Electoral
Zambia utiliza un sistema de mayoría absoluta para la elección presidencial, en el cual un candidato debe obtener más del 50 % de los votos válidos para ser elegido presidente. Si ningún candidato alcanza dicho umbral, los dos más votados compiten en una segunda vuelta. Las elecciones de 2026 fueron las primeras celebradas bajo la reforma constitucional aprobada en 2025. Anteriormente, 156 miembros eran elegidos mediante mayoría relativa en circunscripciones uninominales. Además, el presidente designaba ocho miembros, cifra que la reforma de 2025 elevó a 11, mientras que otros tres ocupaban escaños ex officio. A partir de la reforma constitucional, la Asamblea Nacional pasó a estar integrada por un sistema electoral mixto: 226 diputados elegidos en circunscripciones uninominales mediante mayoría relativa y 40 escaños mediante representación proporcional.
Sin embargo, esta modificación del sistema generó un debate político. Mientras que el gobierno sostiene que mejora la representación de mujeres, jóvenes y personas con discapacidad, algunos sectores de la oposición consideran que ciertos cambios favorecen al partido gobernante y alteran las reglas del juego antes de los comicios. La preocupación central radicó en la posibilidad de que el partido gobernante (UPND) empleara instrumentos legales e institucionales para inclinar la competencia electoral antes de la votación. En este sentido, la reforma constitucional introducida mediante el Acta N.º 13 de 2025 se convirtió en uno de los principales puntos de controversia. El Tribunal Constitucional cuestionó inicialmente el procedimiento de aprobación de la reforma, debido a su carácter acelerado, pero esta fue posteriormente revisada y promulgada en diciembre de 2025.
En este contexto, uno de los principales desafíos radicó en la legitimidad institucional. La percepción de que el resultado electoral podía estar condicionado por decisiones legales o administrativas, en lugar de responder exclusivamente a la voluntad expresada en las urnas, podía afectar la confianza ciudadana en el proceso. Zambia cuenta con antecedentes de transferencias pacíficas del poder entre partidos, por lo que estos comicios representaron una prueba para su trayectoria democrática. En este sentido, la credibilidad del proceso electoral dependió no solo de la legitimidad procedimental de las reformas, sino también de la percepción de neutralidad e integridad de las instituciones encargadas de aplicarlas.
En relación con la implementación de esta reforma, la Comisión Electoral de Zambia (ECZ) desempeñó un papel central en el proceso de delimitación electoral. En este marco, la ECZ inició consultas con actores sociales en los 116 distritos del país en febrero de 2026, invitando a líderes tradicionales, representantes de la sociedad civil y ciudadanos a presentar sus observaciones sobre los cambios propuestos. El 16 de abril de 2026, la presidenta de la Comisión, Mwangala Zaloumis, anunció oficialmente la creación de 70 nuevas circunscripciones, en aplicación de la enmienda constitucional que incrementó el número de escaños de 156 a 226. La delimitación debía completarse antes de la certificación del padrón electoral, prevista para el 30 de abril. Finalmente, las nuevas circunscripciones entraron en vigor el 15 de mayo, tras la disolución del Parlamento.
Asimismo, el desarrollo del proceso electoral estuvo marcado por el cronograma establecido para los comicios de 2026. El proceso de nominación comenzó en mayo de 2026, con los candidatos presidenciales y parlamentarios presentándose entre el 18 y el 22 de dicho mes. En este contexto, el Poder Judicial dispuso de menos de tres semanas para examinar las peticiones relativas a la elegibilidad de los candidatos y las nominaciones, lo que generó cuestionamientos sobre la capacidad institucional para resolver estos procesos dentro de los plazos establecidos. Asimismo, el período de registro de votantes tuvo una duración inferior a dos meses, aspecto que fue objeto de críticas por parte de distintos actores políticos y sociales.
Candidatos y Plataformas
Para este ciclo electoral, el oficialismo se enfrentó a una oposición fragmentada. La Comisión Electoral de Zambia (ECZ, por sus siglas en inglés) validó a 14 candidatos presidenciales de cara a las elecciones generales del 13 de agosto.
Hakainde Hichilema – United Party for National Development (UPND)
Hichilema, de 64 años, es el actual presidente de la nación y busca la reelección para el período 2026-2031. Su candidatura llegó a la contienda electoral con ventaja frente a una oposición fragmentada. Su compañera de fórmula es Mutale Nalumango, actual vicepresidenta. La campaña de Hichilema se basó en cinco pilares: crecimiento de la economía, conectar la nación, servir al pueblo, la construcción de un sector público que dé resultados, y el financiamiento del futuro de Zambia. Señala que el primer mandato sentó las bases para el cambio y que buscará que las personas sientan los beneficios. Destacan, dentro de sus propuestas concretas, la ampliación de la educación gratuita, además de la instalación de universidades públicas, una en cada centro provincial. Como estrategia de campaña, el mandatario realizó una gira nacional.
El equilibrio macroeconómico caracterizó su gestión. Por un lado, la reestructuración de la deuda y la disciplina fiscal permitió redirigir el gasto público hacia los sectores sociales. Asimismo, la inflación bajó de un 24% en agosto de 2021, cuando asumió como presidente, a 6,5% en junio de 2026. Entre otras variables se encuentran el resurgimiento de la industria minera, la estabilización del tipo de cambio y un incremento de las reservas en moneda extranjera. Con una posible reelección, Hichilema busca atraer inversiones extranjeras para uno de los sectores clave para el desarrollo económico del país: la minería. De esta manera, sostiene que el fortalecimiento de la economía durante su primera gestión fue un paso necesario para la recuperación, por lo que bajar los costos de vida es el próximo paso en su programa de gobierno.

Brian Mundubile – Tonse Pamodzi Alliance
Mundubile, diputado por Mporokoso y antiguo dirigente del Frente Patriótico (PF), se presenta como el candidato capaz de unificar a la oposición y así heredar la base política de Edgar Lungu (político zambiano fallecido en 2025). Su compañero de fórmula es Makebi Zulu, vocero de la familia del ex mandatario Lungu. La campaña electoral se concentró en la mitad norte del país, apostando por el votante de oposición tradicional. Mundubile busca unificar a la oposición en base a la frustración de la sociedad con el gobierno por los altos costos de vida. Sostiene que las metas macroeconómicas no significan nada si no mejoran la vida de la gente. Cabe destacar que la campaña del Frente Patriótico también coincidió con un contexto particular de disputa sobre el entierro del ex presidente Edgar Lungu, fallecido en Sudáfrica el 5 de junio de 2025. La familia del ex mandatario insistió en que el gobierno no tome parte en los preparativos funerarios, mientras que el gobierno de Zambia argumentó que a Lungu le correspondía un funeral de Estado y ser enterrado en el Presidential Burial Site en Lusaka. La disputa culminó en junio de este año con el fallo de la Corte Suprema de Apelaciones de Sudáfrica a favor de la familia Lungu. Este episodio es visto por muchos zambianos como una vergüenza nacional.
El Frente Patriótico promete un gobierno inclusivo y equitativo con las provincias del país.Una de las promesas de campaña es, de ser eventualmente electo, la derogación de leyes que califica de «represivas e ilegítimas», como la ley de Ciberseguridad y Delitos Cibernéticos de 2025 que la oposición califica como ambigua ya que podría generar temor en las personas que quieran expresarse en línea; mejoras en el sector agrícola; o restaurar las libertades civiles. También manifestó que usaría parte de las reservas del Banco Central para resolver desafíos económicos, por ejemplo mediante la restitución de subsidios estatales a los combustibles y a la agricultura para aliviar parte de los altos costos de vida y crear empleo joven.

Fred M’membe – Socialist Party
M’membe, reconocido periodista zambiano que dirigió el diario Zambia Post y recibió reconocimientos internacionales (nombrado Héroe de la Libertad de Prensa Mundial en el año 2000), busca la presidencia para el período 2026-2031. Su campaña puso énfasis en la integridad y disciplina del liderazgo, y en la implementación de una gobernanza centrada en las personas. Asimismo, contrae compromisos en materia de bienestar social y soberanía económica, entre ellos un plan de rescate económico que contempla la creación de 500.000 empleos enfocados en agricultura, minería y vivienda.
El candidato del Partido Socialista manifestó que los partidos tradicionales tenían el mismo programa político y no podían solucionar los problemas del país porque no sabían cómo hacerlo. Sin embargo, destacó que su partido estaba abierto a trabajar con otros miembros de la oposición sin ninguna condición. M’membe agregó que la campaña de la oposición en general se había desarrollado en circunstancias complejas, pues nunca contaban con las mismas oportunidades que el oficialismo para interactuar con las masas. En marzo de 2026 fue arrestado y acusado formalmente del delito de acoso y humillación contra el presidente de la nación.

Harry Kalaba – Citizens First
Kalaba se desempeñó como Ministro de Relaciones Exteriores de Zambia entre 2014 y 2018. Dejó el cargo tras ser acusado de corrupción en los gobiernos de aquel entonces (Michael Sata y Edgar Lungu). Propone la construcción de una Zambia autosuficiente, la cual tiene al ciudadano en el centro del desarrollo, mientras se da énfasis a la salud, educación, minería e industrialización. Dentro de sus propuestas se encuentra la declaración anual de bienes por parte de funcionarios públicos, así como de empresas paraestatales, y un fortalecimiento a la contratación pública para evitar la corrupción. Como estrategia, desde la fundación del partido (2022), Kalaba ha priorizado la construcción de estructuras partidarias en las provincias del país.
Según el manifiesto 2026-2031 del partido, las seis acciones prioritarias son: invertir en los ciudadanos; impulsar el crecimiento de la economía; crear trabajos e industrias sustentables; trabajar para llegar a comunidades sustentables; fortalecer la democracia, la gobernanza y el estado de derecho; y unificar a la nación.

Kelvin Fube Bwalya – Zambia Must Prosper (ZMP)
Según sus propias palabras, ha sido un actor decisivo en victorias presidenciales anteriores, lo que afirma, respalda su candidatura. Basó su campaña en la creación de empleos, el empoderamiento de jóvenes, el fortalecimiento de industrias locales, el apoyo a agricultores y la construcción de una economía que beneficie a todos los ciudadanos. Busca que, a través de la soberanía, Zambia deje de ser un terreno de juego para extranjeros. Ha sostenido que ser oposición debe traer consigo soluciones concretas.

Otros candidatos
En la papeleta se encuentran candidatos con menor intención de voto proyectada, así, Given Mwenya Chansa (Movement for Economic Emancipation), Richard Silumbe (Leadership Movement), Howard Kunda (Zambia Wake-Up Party) y Brian Mushimba (Organised People’s Party). Además del dúo central, Hichilema y Mundubile, el mapa opositor se ha vuelto notablemente fragmentado, lo que favorece estructuralmente al oficialismo bajo el sistema de doble vuelta: cuanto más diluido el voto opositor en primera ronda, más difícil resulta forzar una segunda vuelta que concentre el descontento social en un solo candidato opositor.
Encuestas y proyecciones
El escenario de las elecciones es heterogéneo. Reuters reportó que las encuestas, así como inversores, esperan una victoria de Hichilema frente a una oposición fragmentada, considerando una caída de la inflación (al 6,5%) y un crecimiento económico proyectado al 4,3%. Esto se ve respaldado por una encuesta académica realizada por consultores independientes, supervisada por el demógrafo Namuunda Mutombo, la cual proyecta un triunfo de Hichilema con entre un 58% y un 63% de los votos, en un escenario de enfrentamiento directo con un candidato opositor.
La elección se perfilaba menos como una disputa ideológica que como un referéndum sobre la gestión del gobierno. La campaña enfrentaba la continuidad de las políticas económicas impulsadas por Hichilema con una oposición fragmentada que buscaba capitalizar el descontento asociado al costo de vida, el desempleo y las dificultades sociales, pero sin consolidar una candidatura unificada. En este contexto, uno de los principales interrogantes era si el electorado priorizaría los avances en materia de estabilidad macroeconómica y reestructuración de la deuda o si el impacto cotidiano de las dificultades económicas favorecería a las candidaturas opositoras..
Resultados Electorales
Tras la conclusión de la jornada de votación, la integridad del recuento se vio afectada por la suspensión temporal del escrutinio en diversas circunscripciones, debido a episodios de violencia contra funcionarios electorales y al robo de papeletas marcadas.
Finalmente el lunes 17 de agosto se conocieron los primeros resultados electorales, posicionando a Hakainde Hichilema , de United Party for National Development (UPND), en la delantera con el 61,4% de los votos escrutados. El mismo obtuvo 2.965.326 votos, de los 4.902.050 votos válidos emitidos, asegurando un segundo mandato presidencial durante los siguientes cinco años. Por su lado, Brian Mundubile, de Tonse Pamodzi Alliance, quedó detrás con el 38% de los votos, aproximadamente 1.856.217 votos, según anunció la Comisión Electoral de Zambia.
Reacciones
Tras la jornada electoral del 13 de agosto, el escenario postelectoral en Zambia estuvo marcado por cuestionamientos sobre la transparencia del proceso y por un aumento de las tensiones políticas. La suspensión temporal del recuento debido a ataques contra personal electoral y al robo de papeletas marcadas generó preocupación sobre la integridad del escrutinio. A ello se sumaron las denuncias formuladas por sectores de la oposición y las observaciones de misiones nacionales e internacionales sobre las condiciones de competencia electoral.
Entre las primeras reacciones internacionales a la reelección de Hichilema estuvieron las felicitaciones de gobiernos como los de Qatar y China. El Gobierno chino, a través del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, felicitó al mandatario y manifestó su disposición a continuar fortaleciendo las relaciones bilaterales. Asimismo, el emir de Qatar, Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, transmitió sus felicitaciones a Hichilema por su reelección.
Por su parte, Hichilema, tras ser declarado ganador, agradeció la confianza depositada por los votantes y extendió su mensaje a quienes habían apoyado a la oposición, asegurando que su gobierno trabajará para todos los ciudadanos. En cuanto al principal candidato opositor, Brian Mundubile, hasta el momento no se ha registrado una declaración pública en la que se pronuncie específicamente sobre la proclamación de Hichilema. No obstante, previamente había cuestionado el operativo policial realizado contra miembros de la oposición durante la jornada electoral, al que calificó como un intento contra su vida, y negó las acusaciones oficiales que vinculaban a los detenidos con una supuesta milicia.
Las reacciones también estuvieron vinculadas a las expectativas sobre el rumbo económico del país durante el segundo mandato. La reelección de Hichilema fue interpretada favorablemente por sectores vinculados a los mercados y la inversión, en un contexto en el que su gobierno ha impulsado la reestructuración de la deuda y la estabilización económica. Sin embargo, persisten expectativas de que el nuevo mandato permita traducir estos avances macroeconómicos en mayor crecimiento, generación de empleo y mejoras en las condiciones de vida de la población.

